Beyblade on a Mexican road

Hace poco Telcel anunció los precios del iPhone en México, sinceramente esos precios no me los esperaba, creía que serían mucho más altos, pero aún así los precios son muy elevados, a diferencia de lo que estaba previsto por Apple. Hay que tener en cuenta que Telcel esta “en pañales” con eso del 3G, de hecho en mi ciudad ni siquiera existe el 3G, ni por más que lo intentes.

Por eso decidí ir a Estados Unidos, no por el iPhone 3G - ya que falta algunos días para que salga - sino por el iPhone 1G. Busqué por todos los malls pero mi búsqueda fue en vano, no encontré ni una seña del iPhone, solamente unos cuantos carteles del iPhone 3G que solamente ponían el dedo en la llaga.

Resignado, no me quedó de otra más que continuar con las compras. El día domingo fue cuando decidimos volver a México, ya que las compras ya habían sido realizadas y no tenia caso seguir, rápidamente llegamos a la frontera, en donde el cambio EUA-México se hace notar de una manera muy drástica.

Si haz viajado por carretera a los Estados Unidos, pasando por la frontera Nogales-Nogales, seguramente te haz dado cuenta que la carreteraHermosillo-Santa Ana es una mierda, lleva como 1 año tratando en reparación, primero un carril y luego el otro, y para cuando logran reparar un carril el anterior ya esta maltratado. Entonces, debido a ese problema uno se ve obligado a compartir la carretera en ambos sentidos, solo hay que imaginarse dos coches a 100Km/hr que vienen de frente en un espacio muy reducido, y eso sin contar los grandes trailers.

Total, cuando íbamos en la carretera Santa Ana-Hermosillo, ya de regreso, nos vimos obligados a compartir el mismo carril de diferentes sentidos, eso debido a las “reparaciones”, pero cuando llegamos aproximadamente a la mitad del camino, a un coche se le salió la llanta, literalmente, esta salió disparada directamente a nuestro coche, la SUV que se le salió la llanta comenzó a sacar chispas, debido a que el freno rozaba con la carretera a una gran velocidad.

El neumático se dirigía a una gran velocidad justamente a donde nos encontrábamos, el solo hecho de imaginarme la velocidad del coche en el que viajábamos, más la velocidad del neumático lo más seguro es que nuestro carro quedaría desecho, pero afortunadamente el neumático paso de largo brincando al carril derecho, el que supuestamente estaba en construcción y por lo tanto no había ningún otro coche.

Cinco horas después, ya que nos quedamos a cenar y conversar con unos familiares en San Carlos, logramos llegar a casa sanos y salvos, con unas ganas de comer tacos de carne asada - en Ciudad Obregón se encuentran los mejores - y muchísimo sueño por las largas horas sentado en el coche, pude descansar en mi cama en donde al día siguiente me esperaba algo mucho peor.

Con este post, aviso que este blog se empezará a tornar mucho más aburrido e informal, dado que será más personal a como estaba acostumbrado y además con un lenguaje “más regional” que lo acostumbrado, pero aún así, la temática seguirá estando.